En un comunicado, Unicef alertó que al menos seis mil pequeños se encuentran entre los desplazados por ese fenómeno y casi 29 mil no pueden asistir a las escuelas.
Además, señaló que muchas familias debieron trasladarse a los refugios pues sus casas fueron dañadas o destruidas.
Muchos perdieron sus hogares, lo cual es una experiencia profundamente angustiosa para los niños. También fueron interrumpidos servicios esenciales como el agua potable, la atención médica, la protección y la escolarización, señaló la representante de ese organismo Christine Jaulmes.
Asimismo, aseguró que ese ente trabaja con el Gobierno de Madagascar para volver a la normalidad y reducir los riesgos para los niños, para lo cual solicitó el apoyo de la comunidad internacional.
Más de una veintena de centros de salud y 35 escuelas sufrieron el impacto de Gezani.
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