Anoche, en la última jornada del Grupo Especial de esa festividad, Paraíso de Tuiuti presentó un enredo titulado Lonã Ifá Lucumí, que evocó la tradición religiosa afro-cubana Ifá Lucumí y destacó explícitos nexos tejidos entre ambas naciones en torno a ese tema.
La narrativa recorrió la expansión del culto de Ifá —vinculado al orisha Orunmila— desde su origen en África hasta su consolidación en Cuba, donde la comunidad lucumí preservó esta espiritualidad tras la trata esclavista, y su posterior llegada y arraigo en Brasil.
Medios brasileños subrayan cómo el desfile en la avenida Marquês de Sapucaí incluyó alusiones a la diáspora africana en Cuba, representaciones de episodios de resistencia contra la esclavitud en la isla caribeña y la figura de los descendientes yorubas que mantuvieron viva la tradición lucumí.
El samba-enredo integró cantos y expresiones en yoruba asociadas a la liturgia de Ifá —una lengua y religiosidad que en Cuba adquirió rasgos propios y contribuyó a la formación de prácticas como la santería—, subrayando así la presencia simbólica y espiritual de la isla en la historia narrada en la avenida.
De acuerdo con el diario Folha de Pernambuco, Paraíso do Tuiuti llevó a la Sapucaí el antiguo viaje de Ifá Lucumí, el oráculo sagrado de Orunmila que guía a la humanidad hacia el autoconocimiento y la realización de sus destinos.
Con colores vibrantes, la escuela buscó destacar la unión entre Brasil y Cuba y ofreció una lección sobre religión, respeto e historia, señaló el medio.
A su vez, la revista Veja reflejó que, en la penúltima carroza de Paraíso do Tuiuti, miembros del grupo portaron con entusiasmo pequeñas banderas cubanas y fueron aplaudidos con entusiasmo a su paso por la avenida.
El portal TMC, en tanto, manifestó que la escuela mostró una narrativa que trasciende las fronteras geográficas para exaltar la fuerza creativa y la resiliencia de los negros, colocando un debate sobre la identidad y la invención cultural en el centro del espectáculo.
De acuerdo con ese medio, «Lonã Ifá Lukumí» presentó una propuesta inédita al mostrar un «triángulo» cultural entre África, Cuba y Brasil, enfoque que rompe con la visión aislada que suele caracterizar la relación del país con Latinoamérica.
Al conectar temas afros, caribeños y brasileños, la escuela refuerza un mensaje de integración, añadió.
«Brasil tiende a sentirse separado de Latinoamérica. Hablar de una historia afrocaribeña y brasileña es genial. El mensaje es de unidad y alegría», manifestó al portal el profesor e historiador Luiz Antonio Simas, uno de los compositores del samba-enredo.
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