A través de su página web oficial, la ONU confirmó que sus agencias desplegaron personal adicional y proporcionaron alimentos, agua, atención médica y refugio, entre otros servicios esenciales, a las personas afectadas.
Además, informó que, tras las evaluaciones realizadas, se estiman necesarios unos 49 millones de dólares para apoyar a 382 mil damnificados debido al impacto de Gezani y de otro fenómeno climatológico registrado a finales de enero (Fytia).
Recientemente, el Fondo de la ONU para la Infancia alertó que al menos seis mil niños se encuentran entre los desplazados y casi 29 mil no pueden asistir a las escuelas.
Además, señaló que muchas familias debieron trasladarse a los refugios pues sus casas fueron dañadas o destruidas.
Muchos perdieron sus hogares, lo cual es una experiencia profundamente angustiosa para los niños. También fueron interrumpidos servicios esenciales como el agua potable, la atención médica, la protección y la escolarización, señaló la representante de ese organismo Christine Jaulmes.
Asimismo, aseguró que ese ente trabaja con el Gobierno de Madagascar para volver a la normalidad y reducir los riesgos para los pequeños, para lo cual solicitó el apoyo de la comunidad internacional.
mem/gas













