El organismo religioso, con sede en Peshawar, se reúne este miércoles junto a comités regionales en Islamabad, Lahore, Karachi y Quetta para evaluar testimonios y reportes técnicos.
El Ramadán es el noveno mes del calendario lunar islámico y uno de los períodos más sagrados para los musulmanes en todo el mundo.
Durante estas semanas, los creyentes practican el ayuno diario desde el amanecer hasta la puesta del sol, absteniéndose de comer, beber y otras acciones como acto de fe, autocontrol y reflexión espiritual.
Además, se intensifican la oración, la caridad y la lectura del Corán, con el propósito de fortalecer la disciplina personal, la solidaridad social y la cercanía con Dios.
En este contexto, los principales mercados registran una alta afluencia de compradores que adquieren dátiles, harina, aceite y otros productos básicos para el suhur (comida previa al amanecer) y el iftar (ruptura del ayuno).
Medios de prensa informan sobre un aumento de la demanda y el refuerzo de la seguridad en mezquitas ante el inicio de las oraciones nocturnas de Taraweeh.
El inicio del mes sagrado también marca cambios en los horarios laborales, comerciales y educativos del país, además de influir en los patrones de consumo y en la dinámica económica regional.
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