Según las fuentes, la decisión flexibiliza restricciones relacionadas con la importación y exportación de bienes y servicios, actividades de inversión, prestación de servicios financieros y transacciones asociadas a los sectores petrolero y de telecomunicaciones.
El comunicado confirmó asimismo la eliminación de 24 entidades y una persona de las listas de sanciones, con el propósito declarado de facilitar la actividad económica y las relaciones con instituciones estatales consideradas claves para la recuperación del país.
No obstante, Ottawa precisó que las medidas restrictivas continuarán vigentes para individuos y entidades estrechamente vinculados al depuesto régimen e incluidos en los listados entre 2011 y 2017.
Canadá incorporó además dos nuevos criterios para la inclusión de personas y entidades en el régimen de sanciones, dirigidos a quienes, según indicó, cometan violaciones de derechos humanos o atenten contra la seguridad y estabilidad.
De acuerdo con la declaración oficial, estos cambios buscan respaldar los esfuerzos orientados a una transición política integral en Siria.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá destacó que desde 2016 Canadá ha destinado más de cuatro mil 700 millones de dólares en asistencia humanitaria y programas de desarrollo para Siria y los países que acogen refugiados sirios.
Actualmente, la lista canadiense mantiene a 229 personas y 32 entidades sujetas a medidas restrictivas, entre ellas exfuncionarios y allegados del gobierno derrocado de Bashar Al-Assad.
Las autoridades canadienses aseguraron que continuarán monitoreando la situación para, según expresaron, contribuir a la protección de la población civil y a la promoción de la paz.
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