El proyecto, calificado como urgente en materia económica por el presidente Daniel Noboa, plantea incorporar nuevas reglas fiscales para los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), que incluyen municipios, prefecturas y juntas parroquiales.
La protesta comenzó en los exteriores de la sede del Banco Central, en el centro de Quito, y avanzó por la avenida Gran Colombia hasta los alrededores de la Asamblea Nacional, donde corearon consignas contra el Ejecutivo.
Entre los asistentes se encontraban trabajadores municipales, gestores culturales, docentes, médicos, comités de padres de familia, la Unión Nacional de Educadores y organizaciones barriales.
Los participantes sostienen que la reforma podría afectar la financiación de programas sociales y servicios administrados por los GAD en áreas como salud, educación y cultura.
La iniciativa propone que los gobiernos locales destinen al menos el 70 por ciento de su presupuesto a inversión y el 30 por ciento a gasto corriente.
Sin embargo, autoridades locales advierten que la redefinición de qué se considera inversión limitaría la autonomía financiera de los municipios y prefecturas.
La vicealcaldesa de Quito, Fernanda Racines, intervino durante la movilización y alertó que programas sociales dirigidos a población vulnerable podrían verse comprometidos si la norma entra en vigencia, entre ellos servicios de atención a la primera infancia y apoyo a mujeres víctimas de violencia.
El segundo y definitivo debate sobre la medida fue convocado por el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, para este viernes, con una sesión especial en la provincia de Guayas. lam/avr













