El rotativo señaló que la ofensiva diplomática del canciller Badr Abdelatty tuvo como objetivo alinear posiciones entre las naciones musulmanas sobre Gaza, antes de una reunión prevista este jueves de la llamada Junta de Paz, creada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Abdelatty está presionando para impulsar “la implementación plena y honesta” de la segunda fase del plan para ese enclave palestino, devastado tras más de dos años de agresión israelí, subrayó el periódico.
Como parte de los contactos, Abdelatty y su homólogo jordano, Ayman Al-Safadi, abordaron el tema en una llamada telefónica y coordinaron posiciones antes de la reunión en Washington, destacó.
Ambos políticos enfatizaron la necesidad de avanzar con la segunda fase del plan, garantizar el flujo ininterrumpido de ayuda humanitaria a la Franja y preparar el terreno para su reconstrucción.
Abdelatty también conversó por la misma vía con sus pares de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Pakistán para presentar una posición común en el encuentro.
Más de 20 países, incluido Egipto, aceptaron invitaciones para unirse a la Junta de Paz y asistir a su primera reunión en Washington, pero otros, entre ellos varios europeos, mostraron recelos ante esa institución y alertaron sobre cualquier intento de suplantar a Naciones Unidas.
Abdelatty anunció que El Cairo podría unirse a la Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre, pero advirtió que no participará de ninguna manera en el gobierno o administración directa del enclave.
También alertó que desarmar al Movimiento de Resistencia Islámica por la fuerza podría hundir al territorio en la guerra una vez más.
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