En su cuenta en X, el mandatario señaló que una vez establecida esta condición, las comunas afectadas podrán solicitar la evaluación precisa de los daños.
Las inundaciones en el occidente exigen una movilización total y el Estado está ya comprometido, sin demora y sin relajamiento, al lado de los siniestrados y de los territorios golpeados, escribió.
Según Lecornu, los primeros expedientes de afectaciones se analizarán la semana próxima en una comisión interministerial.
Desde el azote hace una semana de la tormenta Nils con sus vientos de más de 100 kilómetros por hora, y rachas superiores, buena parte del occidente francés esta atacada por la crecida de ríos.
Aunque en algunos departamentos la situación ha mejorado, cuatro de ellos siguen bajo la alerta roja, el nivel más elevado en suelo galo, por la subida de las aguas: Maine y Loira, Charente Marítimo, Gironda y Lot y Garona.
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