Las redes que operan entre este país y México se adelantaron para abastecer el mercado, luego de un inicio de año con poco movimiento, precisó el diario Prensa Libre, en base a análisis de fuentes especializadas.
Para la Cuaresma y Semana Santa siempre se intensifica la presencia de algunos productos de contrabando en el mercado nacional que son de temporada, como los enlatados —sardinas—, galletas, salsas, aderezos y cerveza”, explicó el coordinador del Observatorio contra ese fenómeno, Luis Mazariegos.
Se observan dos patrones cíclicos: el primero ocurre a inicios de año (enero y febrero), cuando se produce un reacomodo y prueba de rutas, amplió la integrante de la Comisión de Defensa del Comercio Formal, Muriel Ramírez, también citada por el reporte.
En este periodo suele alzar el contrabando fraccionado, es decir, cargas pequeñas y repetidas, así como la mezcla de categorías para diluir el riesgo de detección, precisó.
En la estadística pública, comentó, esto se traduce en que el combate al fenómeno no debe medirse únicamente por decomisos, sino también por el volumen de acciones, denuncias y ajustes o medidas en aduanas.
Con la llegada de la Semana Santa (marzo y abril), se anticipa un repunte asociado a dos motores claros: la demanda y la movilidad, acotó la experta.
Por otro lado, según el texto, medios mexicanos informaron en los últimos días un contrabando a la inversa: que desde Guatemala se trasladan canecas de gasolina regular hacia aquel país por el río Suchiate, límite entre el departamento chapín de San Marcos y el estado de Chiapas.
En los informes del Observatorio contra el Contrabando de este territorio centroamericano, el diferencial cambiario entre la moneda local: quetzal, y el peso mexicano es un factor determinante en esta actividad al margen de la ley.
La Superintendencia de Administración Tributaria decomisó en Guatemala en 2025 mercancía ilegal valorada en 108,7 millones de quetzales (equivalente a 14,1 millones de dólares).
Los sectores de comercio, textiles, confecciones, calzado, y farmacéutica representaron el 90,19 por ciento de lo confiscado y el 9,81 restante forestales, alimentos, bebidas, cigarrillos, entre otros, según datos de la entidad.
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