En diversas entrevistas, el mandatario de 83 años anunció que realizará una ronda de diálogo con los partidos y las iglesias y afirmó ser independiente y no militante del Partido Perú Libre (PPL), que lo llevó al Parlamento en calidad de independiente invitado.
Añadió que si bien fue propuesto por el izquierdista PPL como candidato a la presidencia que ganó anoche, fue elegido por votos de diversas fuerzas políticas, y hoy se reunió con su bancada.
Confirmó que en esas conversaciones se propone alcanzar consensos que permitan garantizar elecciones ordenadas y transparentes, sin que su Gobierno influya en los comicios presidenciales y legislativos.
También tiene entre sus prioridades el enfrentamiento al desborde de la delincuencia, considerado en las encuestas el principal problema para la población y en lo que han fracasado sus antecesores, Dina Boluarte y José Jerí.
Para esa tarea, en su calidad de veterano magistrado, consideró necesarias leyes especiales para que el crimen organizado siga ocupando las calles y de articular a la Policía Nacional, la Fiscalía y el Poder Judicial
El noveno presidente de Perú en una década descartó la posibilidad -que mencionó esta semana- de indultar al líder de Perú Libre, en la clandestinidad desde hace más de dos años, para lo cual argumenta que es víctima de persecución judicial.
Dijo que la situación de Cerrón está en manos de la Policía Nacional y el Poder Judicial y también descartó que fuera a indultar al encarcelado al expresidente Pedro Castillo.
La candidata neoliberal a la Presidencia, Keiko Fujimori, opuesta a la destitución de Jerí, lamentó la elección de Balcázar porque supuestamente la izquierda radical ha vuelto al poder y llamó «frenar su avance antes de que sea demasiado tarde”, calificativo que negó Balcázar al reiterar que dialogará con todas las fuerzas, incluso con el dirigente Cerrón.
“No estamos haciendo izquierdismo en el Palacio de Gobierno”, dijo.
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