A través de un comunicado firmado el 19 de febrero y divulgado hoy en su cuenta en X, los insurgentes señalaron a las fuerzas aliadas de Kinshasa por atacar poblaciones civiles en la provincia de Kivu Sur y refirieron que estas acciones rompen lo acordado en los procesos de Doha y de Washington.
La AFC/M23 acusó al Gobierno de RDC de actuar con hipocresía y cinismo en lo que respecta a la paz, el diálogo y el respeto a la palabra dada, “una postura irresponsable y belicista que compromete gravemente toda perspectiva de paz duradera en la RDC”, subrayó.
Los rebeldes responsabilizaron a las Fuerzas Armadas de RDC, las milicias denominadas Wazalendo, el Ejército de Burundi, las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda y a mercenarios extranjeros de “masacres cotidianas” e impunes contra la población civil en Minembwe, Mikenge, Karingi y las mesetas altas de Kivu Sur.
Añadieron que esto ocurre ante el silencio de la comunidad internacional y “una indiferencia chocante e inaceptable de los actores humanitarios, de las organizaciones de defensa de los derechos humanos y de las instituciones”.
Apuntaron que son crímenes que se comenten contra mujeres, infantes y personas adultas mayores, y que pueden ser catalogados como tal dentro del derecho internacional humanitario.
“La comunidad nacional e internacional, así como los dirigentes e instituciones regionales, son alertados ante la catástrofe humanitaria que se viene provocando por el régimen de Kinshasa en esta parte del territorio nacional y en la Región de los Grandes Lagos”, remarcaron.
Consideraron, asimismo, que ese silencio, inacción y complacencia delante de tan graves crímenes se traducen en una responsabilidad política y moral por la cual la historia exigirá inevitablemente cuentas.
Significaron que estas acciones quitan cualquier optimismo frente a la aspiración del pueblo congoleño de alcanzar una solución pacífica a la crisis.
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