Avanzada la noche del jueves por las redes trascendió que hubo cortes de calles y avenidas por multitudes en barrios de la capital y ciudades del conurbano que escenificaban los “ruidazos” a los que la ciudadanía fue convocada a través de las plataformas digitales.

El diario Hoy, de Córdoba, citó al secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado, Federico Giuliani, quien recalcó que «no alcanza con un paro aislado sino que hay que construir un plan de lucha”.
“La Docta” estuvo paralizada al no circular transporte ni urbano, ni interurbano pues los gremios de choferes y mecánicos se sumaron a la huelga de 24 horas a la cual convocó la Confederación General del Trabajo (CGT).
La adhesión de los gremios del transporte público, la educación y empleados estatales, entre otros, en todo el país logró que el paro fuera total y se sintiera con fuerza el repudio a la reforma laboral que al llegar la medianoche la Cámara de Diputados todavía seguía debatiendo.

La dura crisis económica la sienten duro los taxistas cordobeses cuyo gremio advirtió sobre una caída del 7 por ciento de la actividad en enero, a causa de la baja demanda, aumento de costos y devolución de licencias, amplió el periódico Hoy.
«No podemos permitir este avance sobre nuestros derechos, que ha costado la vida y la sangre de tantos compañeros y compañeras a lo largo de la historia del movimiento obrero argentino», expresó Santiago Alonso, secretario general del Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén, que encabezó la protesta en su provincia, citó la prensa local.
En Buenos Aires, la Avenida de Mayo y la Plaza de los Dos Congresos volvió a ser el escenario de una multitudinaria movilización convocada por el Frente Sindical Unidos, que integran las dos Centrales de Trabajadores de Argentina, la Unión de Obreros Metalúrgicos, el gremio de aceiteros, entre otros, a lo que se sumaron varios sindicatos afiliados de la CGT que solo llamó al paro.
Bajo presión incluso de sus aliados el ejecutivo de Milei eliminó el controversial artículo que elimina o restringe las licencias por enfermedad o accidente laboral, considerado un abuso sobre el empleado y su familia, para que los diputados aceptaran a discutir su proyecto reformista.
Empero, quedan otras normativas que los sindicatos rechazan tajantemente como el horario de 12 horas sin pago por tiempo extra, el escalonamiento del salario, el pago en productos (en vez de dinero), el fraccionamiento de las vacaciones en siete días, prohibición a huelgas, la pérdida la antigüedad y el derecho a negociar el convenio laboral, entre otras.
Una propuesta que genera fuerte rechazo es la creación del Fondo Asistencia Laboral, concebido para costear las indemnizaciones por despidos con dinero de las jubilaciones.
La norma también elimina el estatuto de periodista y del personal administrativo de los medios, lo cual deja sin poder jurídico a los profesionales de la prensa, y traspasa el fuero federal de los tribunales laborales al sistema judicial de Buenos Aires.
Si los diputados, luego de candente sesión, sancionan las modificaciones, entonces el proyecto vuelve al Senado para su aprobación final, muy probablemente la semana próxima.
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