«El 7 (de marzo) creo que voy a estar con el presidente Trump (…). Después tengo que ir a Europa también, porque Francia, Alemania y España quieren venir a Bolivia», afirmó el dignatario durante un discurso en una reunión de la Central Obrera Departamental (COD) de Cochabamba.
Agregó que también prepara una reunión con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para hablar sobre proyectos estratégicos que incumben a los departamentos de Beni, Pando, Santa Cruz, Cochabamba y La Paz.
«Voy a viajar al mundo para que Bolivia vaya al mundo y venga gente que quiere invertir», sostuvo.
Resaltando el término “patria” con el que matiza usualmente sus discursos, Paz refirió que el país andino amazónico saldrá adelante sólo con los trabajadores de los diferentes sectores y una de las finalidades del Gobierno es que el boliviano sienta que en su país tiene una oportunidad para trabajar y sostener a su familia.
Desde el Ejecutivo norteamericano se informó a medios internacionales que a la reunión multilateral fijada para el 7 de marzo próximo en Miami ya fueron invitados los dignatarios Javier Milei (Argentina); Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia); Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador) y Tito Asfura (Honduras).
Según las fuentes, el objetivo geopolítico de ese foro de la derecha hemisférica busca contrarrestar la presencia de China en la región y obstruir su proyecto de la Franja y la Ruta, orientado a establecer una red global de vías comerciales.
A finales de 2025 el Gobierno de Trump publicó su agresiva Estrategia de Seguridad Nacional, en la cual sustentó el concepto denominado Corolario Trump en referencia a la hegemonista Doctrina Monroe.
Ese corolario refuerza el principio de limitar la presencia de potencias extrarregionales en América Latina, resumida popularmente por la izquierda continental con la expresión de “América para los norteamericanos”.
La Administración Trump pretende bloquear acuerdos que permitan a China fortalecer su seguridad alimentaria con productos de América Latina y el Caribe, ampliar sus capacidades de inteligencia militar y acelerar proyectos de infraestructura clave para su comercio internacional.
La invitación a Bolivia llama la atención de los analistas políticos, pues con un intercambio comercial que en 2024 llegó a tres mil 500 millones de dólares, “China se convirtió en el primer socio comercial de Bolivia”, según dijo a Prensa Latina el embajador del país asiático, Wang Lian.
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