A la ceremonia, organizada por la Embajada de Nicaragua en esta capital y la Universidad de Panamá, acudieron embajadores de Rusia, China India, Singapore, Indonesia, Perú, Colombia, Venezuela, México, Costa Rica, República Dominicana y Cuba para rendir tributo a Sandino.
El embajador nicaragüense Carlos Midence enfatizó en la herencia de Sandino en la lucha por la soberanía, al tiempo que rememoró las intervenciones estadounidenses y la expulsión de Estados Unidos del territorio nicaragüense por medio de la guerra de guerrillas y la lucha armada.
Midence se refirió al inclaudicable compromiso del héroe por conservar la independencia, la soberanía y libertad de la nación, así como a los ideales que impulsaron su lucha, entre ellos justicia social, cooperativismo, paz, solidaridad y dignidad nacional.
Según el diplomático, la gesta encabezada por el «General de hombres y mujeres libres», fundó una genuina línea de pensamiento y acción: el Sandinismo, representada en el actual gobierno de la nación.
De acuerdo con historiadores, el liderazgo de Sandino fue fundamental en el despertar de un sentimiento nacionalista y de unidad en la población nicaragüense.
En 1934, Sandino fue asesinado por órdenes del dictador local Anastasio Somoza García, quien tomó el poder con el respaldo de Estados Unidos.
A 92 años del hecho, el embajador del país pinolero depositó una ofrenda floral al pie del monumento al General en el campus de la casa panameña de altos estudios, en homenaje a la figura más importante en la historia de la Revolución nicaragüense.
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