Desde hace décadas el Salón con sede en varios pabellones del recinto ferial parisino de la Puerta de Versalles atrae a agricultores y al gran público, con más de medio millón de visitantes en las últimas versiones.
La lista de naciones representantas incluye en esta ocasión a Argelia, Bélgica, China, Grecia, Italia, Marruecos, Portugal, Senegal, Sudcorea y Suiza, con Haití como el único país latinoamericano o caribeño registrado de manera oficial.
Según los organizadores del Salón Internacional de la Agricultura, más de mil expositores presentarán sus productos y novedades, en un encuentro de nueve días que ofrece conferencias, competiciones, la oportunidad de degustar y espacios para los más pequeños.
Durante el evento se lanzará el premio literario Agri’ Cultura, anunciado como una oportunidad de “descubrir, comprender y amar el mundo agrícola y rural”.
El Salón no escapa de las tensiones imperantes y suele ser visitado por políticos de los diversos partidos, además de la ya tradicional presencia en la inauguración del presidente de la República, cargo que ocupa desde el 2017 Emmanuel Macron.
La Coordinadora Rural, uno de los sindicatos agrícolas, ya anunció que boicoteará el desayuno con Macron, a quien pidió no acercarse a su estand.
El gremio del campo acusa al Gobierno de no escuchar sus reclamos de combatir la competencia desleal y de aportarle más apoyo y recursos, con especial malestar por estos días tras la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, al que Francia se opuso por la presión interna del sector.
Una particular lamentada desde ya por los visitantes es la ausencia de bovinos, en razón de la epidemia de la dermatosis nodular contagiosa, aunque la ministra de Agricultura Annie Genevard anunció ayer que se levantarán las barreras reglamentarias de control ante la ausencia desde el 2 de enero de nuevos casos.
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