La acción de fuerza la prevén de jueves a viernes, días en que el Senado fue convocado a sesión extraordinaria para debatir y muy probablemente convertir en ley el controversial proyecto reformista repudiado por eliminar derechos de los trabajadores ganados en años.
El Fresu lo integran las dos Centrales de Trabajadores de Argentina, la Asociación de Trabajadores del Estado, la Unión de Obreros Metalúrgicos y el gremio de Aceiteros, entre otros, que aglutinan a millares de afiliados.
Líderes de ese conglomerado sindical reunidos en la sede del gremio Asociación de Personal Superior de Empresas de Energía (Apsee) adoptaron la decisión de avanzar con una movilización al Congreso el viernes y darle libertad de acción a cada sindicato para que defina si realiza paro o cese de actividades, dijeron asistentes a la cita a El Destape.com.
Las fuentes indicaron que algunos miembros del Fresu irán a la huelga para poder marchar, como Aceiteros, pero no habrá un paro masivo aunque está todavía bajo evaluación. Otros gremios consideran un paro de 36 horas
“La huelga tiene que estar, la movilización también y la judicialización contra la reforma laboral también. No es que no paramos porque iremos a los tribunales”, señaló Daniel Yofra (Aceiteros) al ingresar al encuentro, según citó El Destape.com.
Será la tercera semana consecutiva de movilizaciones y acciones sindicales contra el proyecto que es rechazado, entre otras estipulaciones, como establecer el horario de 12 horas sin pago por tiempo extra, el escalonamiento del salario, el pago en productos (en vez de dinero).
También es repudiado por fraccionar las vacaciones en siete días, prohibir las huelgas, eliminar el concepto de antigüedad laboral y el derecho a negociar el convenio colectivo de trabajo y crear el Fondo de Asistencial Laboral con el cual el gobierno concedería indemnizaciones por despido con el dinero de la caja de jubilaciones.
La propuesta también excluye el estatuto de periodista y del personal administrativo de los medios, lo cual deja sin poder jurídico a los profesionales de la prensa.
El diputado nacional Máximo Kirchner advirtió que la norma en debate “sólo le da más poder a quien ya lo tiene, y empuja al desamparo a millones de argentinos y argentinas”.
Martín Lousteau, legislador de Provincias Unidas, sostuvo que “Argentina necesita una reforma laboral pero no es ésta”, y lamentó que mientras se dice que «no hay plata» para mejorar las jubilaciones, sí haya plata para subsidiar despidos».
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