En vísperas de que se cumplan cuatro años de la guerra en Ucrania, considerada por Rusia una operación militar especial y por occidente una agresión a su vecina, Macron adelantó acompañado en esta capital por su par finlandés, Alexander Stubb, que en los próximos días se celebrarán discusiones en torno a las sanciones.
Asimismo, defendió la materialización de un préstamo de 90 mil millones de euros a Ucrania, iniciativa igualmente rechazada por Budapest.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, uno de los poquísimos líderes europeos que buscan sacar provecho del bajo precio de los hidrocarburos rusos, esgrime la importancia para su país de recibir petróleo de la potencia euroasiática, a través de un oleoducto que pasa por Ucrania, actualmente afectado por el conflicto en curso.
Francia confía en la adopción del vigésimo paquete de sanciones de la UE, al que considera necesario para obligar a Rusia a aceptar la paz, sin embargo, Moscú estima que la postura hostil europea lo que hace es complicar aún más las cosas.
Por su parte, Stubb dijo que la ofensiva rusa ha sido un fracaso estratégico, tanto militar como económico, a lo que añadió que el presidente Vladimir Putin consiguió con la guerra que Finlandia y Suecia rompieran su postura tradicional para ingresar a la OTAN.
jha/wmr













