De acuerdo con declaraciones de Fadi al-Qassem, funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores y encargado del expediente del campamento, el último grupo de residentes fue evacuado y que recinto quedó completamente vacío.
Según explicó, parte de los ocupantes, entre ellos ancianos, personas con discapacidad, enfermos y familias con niños, fueron entregados a sus parientes, mientras otras familias fueron trasladadas a Iraq y a un centro de rehabilitación en la ciudad de Alepo en el norte de Siria, donde recibirán programas educativos y de reintegración social.
El Gobierno sirio había calificado anteriormente el campamento de Al-Hol como “inhabitable”, debido a su ubicación geográfica y a las dificultades para garantizar servicios básicos a la población civil.
Por su parte, la Agencia de Seguridad Nacional de Iraq anunció que el campamento fue desmantelado completamente tras el traslado de más de cinco mil 600 familias, equivalentes a unas 22 mil personas.
El campamento de Al-Hol fue establecido inicialmente para acoger a refugiados iraquíes tras la invasión de Iraq encabezada por Estados Unidos en 2003. En 2014 cayó bajo el control del grupo terrorista Daesh durante su expansión en la región.
Posteriormente, tras el retroceso de la organización extremista, fueron trasladados al lugar combatientes y familiares del grupo, en particular extranjeros, junto con miles de desplazados sirios e iraquíes.
Desde 2017, el campamento estuvo bajo control de la milicia kurda Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) hasta que el 20 de enero fuerzas de seguridad sirias asumieron el control de los alrededores del recinto tras la retirada de esas milicias ante el avance del ejército en la zona.
mem/fm













