«Yo lo veo de otra manera. No lo veo simplemente como tierra, o no solo como eso. Lo veo como abandonar, debilitar nuestras posiciones, abandonar a cientos de miles de nuestra gente que vive allí. Así es como lo veo, y estoy seguro de que esa retirada dividiría a nuestra sociedad», afirmó el mandatario ucraniano en declaraciones a la prensa.
El jefe de Estado insistió en que su objetivo sigue siendo tomar todos los territorios, hasta las fronteras de 1991, obtenidos por Ucrania tras el colapso de la Unión Soviética, una idea rechazada por Rusia repetidamente.
Lo haremos. Eso está absolutamente claro. Es solo cuestión de tiempo. Hacerlo hoy significaría perder a una enorme cantidad de gente, millones de personas, porque el Ejército [ruso] es grande, reconoció Zelenski.
En ese contexto, al admitir no contar con suficientes armas para enfrentar a las tropas del gigante euroasiático, destacó que «eso no depende solo de nosotros, sino de nuestros socios».
Al ser interrogado sobre la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, y sus propuestas con relación a Ucrania, el líder de Kiev volvió a criticar la posición expuesta desde Washington al enfatizar que “ellos deberían detener a los rusos, no tratar de complacerlos”.
«No se trata solo del presidente Trump. Estamos hablando de Estados Unidos. Como presidentes, tenemos mandatos fijos. Queremos garantías durante 30 años, por ejemplo. Se necesita al Congreso. Los presidentes cambian, pero las instituciones permanecen», refirió Zelenski ante la pregunta de si se podía confiar en el actual líder de la nación norteña.
Por otra parte, el dignatario ucraniano abordó la cuestión de las elecciones en su país y la presión externa sobre esta cuestión.
«Si esta es una condición para poner fin a la guerra, hagámoslo. Les dije a los socios que se deben realizar, ante todo, si el pueblo ucraniano las reconoce. Y ustedes mismos deben reconocer que son elecciones legítimas», añadió Zelenski ante las declaraciones sobre su falta de legitimidad por no haber realizado los comicios presidenciales establecidos desde 2024.
Rusia ha denunciado en repetidas ocasiones que la población de habla rusa residente desde hace siglos en las tierras de Crimea, Donbass y Novoróssiya, fue discriminada durante años por las autoridades de Kiev que llegaron al poder tras el golpe de Estado de 2014.
Desde Moscú aseguran que estas comunidades han sido tratadas por Ucrania como “criaturas terroristas, desatando así una guerra civil. Estas mismas personas votaron en su mayoría por unirse a Rusia”.
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