La conmemoración recordó que el 12 de febrero de 1914 quedó inaugurado el conjunto escultórico dedicado al Mayor, símbolo de la memoria histórica local y referente permanente de la identidad regional camagüeyana.
El Parque Ignacio Agramonte, antigua Plaza de Armas y considerado el corazón de la urbe, acogió a autoridades gubernamentales, estudiantes y representantes de diversas generaciones reunidos para rendir tributo a las gestas emancipadoras.
El acto central subrayó el aniversario 131 del Grito de Baire, suceso que marcó el reinicio de la Guerra Necesaria el 24 de febrero de 1895, hecho de trascendencia en la historia de Cuba y América Latina.
Asimismo, se evocaron los medios de comunicación y los acontecimientos asociados a aquella fecha, que consolidó la articulación de fuerzas independentistas frente al dominio colonial español a finales del siglo XIX.
Un momento especial estuvo dedicado al Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, caído en combate en 1871 en los potreros de Jimaguayú, figura emblemática de las luchas libertarias en la región centro-oriental del país.
Agramonte devino el principal héroe de las gestas independentistas camagüeyanas, y su legado continúa siendo referencia ética y política para las nuevas generaciones en defensa de la soberanía nacional.
Durante la ceremonia también se celebraron los 29 años de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, entidad clave en la preservación y defensa del patrimonio cultural.
Fundada en 1514, la urbe ostenta un Centro Histórico declarado Patrimonio de la Humanidad el 7 de octubre de 2008, reconocimiento otorgado por la Unesco que posiciona a Camagüey en el mapa cultural global.
La jornada reafirmó el compromiso de Cuba con la memoria histórica, la soberanía nacional y la protección de su legado arquitectónico, valores que trascienden fronteras y fortalecen su identidad ante la comunidad internacional.
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