A cuatro semanas de asumir el poder en sustitución de la exmandataria izquierdista Xiomara Castro, el presidente hondureño, Nasry Asfura, del derechista Partido Nacional, encabezará la reunión que marcará el arranque formal de la coordinación política y administrativa de su gestión.
El tema del Presupuesto General de la República 2026 será prioritario en este primer encuentro del gabinete de Asfura -convocado para el final de la tarde de este martes-, donde se discutirá una reestructuración del aparato gubernamental orientada a la reducción del gasto público.
Así lo anticipó el ministro de Finanzas, Emilio Hernández, quien señaló que, en base al achicamiento del Estado, “haremos un análisis de impacto presupuestario para que sea aprobado y posteriormente presentar la reformulación del proyecto ante el Congreso Nacional (parlamento)”.
Según Hernández, el consejo de ministros dará luz verde a un decreto destinado a la disminución del aparato gubernamental, lo que implicará la reducción y supresión de algunas secretarías (ministerios), así como la fusión de otras dependencias.
“Vamos a reducir secretarías de Estado, suprimir algunas y también analizar cómo fusionamos otras, con el fin de generar un ahorro en el gasto”, remarcó.
Aclaró que estas medidas no representan una rebaja total del presupuesto para 2026, sino una redirección de recursos para cubrir pasivo laboral, pago de deuda y otros compromisos, explicó.
Además, el titular de Finanzas descartó la creación de nuevos impuestos y aseguró que no está previsto ni en análisis un incremento de la carga tributaria.
El presidente del Parlamento hondureño, Tomás Zambrano, pronosticó el fin de semana que a mediados de marzo se estaría sancionando el Presupuesto General correspondiente al actual ejercicio fiscal.
Zambrano, del también conservador Partido Nacional, afirmó que existe comunicación entre las distintas fuerzas políticas del legislativo para alcanzar los consensos necesarios y garantizar la aprobación del instrumento financiero más importante del Estado.
Con un marcado contenido social, la anterior administración de Castro dio luz verde en septiembre pasado al Presupuesto General de 2026, por un monto de 469 mil 249 millones de lempiras (casi 17 mil 924 millones de dólares).
Sin embargo, las bancadas de la oposición (partidos Nacional y Liberal) bloquearon su aval en el Congreso Nacional, cuyas labores fueron paralizadas por el llamado bipartidismo en vísperas de las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025.
Las cuentas de ingresos y gastos aprobadas por el entonces gobernante Partido Libertad y Refundación (izquierda) contemplaban una cifra histórica de 104 mil millones de lempiras (alrededor de tres mil 972 millones de dólares) en inversión pública.
En contraste, el ejecutivo de Asfura prevé bajar el presupuesto general a 415 o 420 mil millones de lempiras (unos 15 mil 789 millones de dólares).
Uno de los temas que más ha generado preocupación es la posibilidad de despidos masivos en el sector público, como parte de la proyectada racionalización del Estado.
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