“Los rivales de Rusia no descartan recurrir al terrorismo ni a ningún otro medio en el conflicto, incluso utilizar el componente nuclear, ellos al parecer no entienden lo que puede pasar”, afirmó el mandatario del gigante euroasiático ante los anuncios de Londres y París de enviar armamento atómico a territorio ucraniano y hacer ver que es de producción de Kiev.
Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvédev, manifestó que esta situación no se trata de destruir el Tratado de No Proliferación Nuclear, ni ninguna otra disposición del derecho internacional. “Se trata de una transferencia directa de armas nucleares a un país en guerra”, enfatizó.
«No puede haber ni sombra de duda de que, en tal desarrollo de los acontecimientos, Rusia se verá obligada a utilizar cualquier arma nuclear, incluidas las no estratégicas, contra objetivos en Ucrania que representen una amenaza para nuestro país”, añadió el también expresidente del gigante euroasiático.
Asimismo, agregó que, si fuera necesario, Moscú también emplearía sus arsenales contra los países suministradores, que se convierten en cómplices de un conflicto atómico con la nación eslava.
Medvédev argumentó que esa sería la respuesta simétrica a la que tiene derecho la Federación de Rusia.
Al respecto, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, tachó las intenciones de Londres y París de suministrar a Ucrania un arma nuclear o una bomba sucia, de «categóricamente inaceptables» y «de fuerte carácter escalatorio».
«La información sobre dichos planes cae en un ‘campo ya arado’. Las pruebas de las aspiraciones nucleares de Kiev son numerosas», recordó la vocera de la Cancillería.
En ese sentido, evocó el discurso del presidente ucraniano, Vladimir Zelenski, de febrero de 2022, cuando declaró sobre la disposición de su país a revisar su estatus no nuclear, así como sus posteriores comentarios «no menos provocadores» sobre este tema.
Zajárova insistió que la posición de Rusia al respecto es inquebrantable y categórica en grado máximo.
Hemos declarado repetidamente que cualquier ‘movimiento’ en torno a la revisión del estatus no nuclear de Kiev, así como a la adquisición de armas nucleares, profundamente hostil a Rusia, es inadmisible, manifestó la diplomática.
Igualmente, subrayó que «cualquier paso» para ayudar al Gobierno de Zelenski a obtener un potencial nuclear militar será percibido por Moscú como «un intento de crear una amenaza directa a la seguridad de carácter crítico» para el gigante euroasiático y, «de manera inevitable, recibirá una dura respuesta».
Las autoridades tomaron estas posturas ante las alertas del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia de que Francia y Reino Unido están trabajando activamente para proporcionar a Kiev una bomba nuclear, así como los medios para su lanzamiento.
«Se trata de una transferencia encubierta de componentes europeos, equipos y tecnologías a Ucrania en esta esfera. Como opción se contempla la ojiva TN75, de pequeño tamaño, de la balística submarina M51.1 francesa», detalló el ente.
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