Así lo valoró la investigadora principal de la Academia Nacional de Política de Ho Chi Minh, doctora Le Thi Chien, quien subrayó que casi 180 años después de su publicación “ésta sigue siendo una obra de excepcional valor teórico y ha contribuido enormemente al desarrollo del movimiento comunista y obrero internacional”.
El Manifiesto Comunista conserva un valor perdurable para la causa revolucionaria de los países que siguen la vía socialista, incluido Vietnam, señaló la académica en un artículo publicado en el periódico Hanoi Mi bajo el título “Un punto de inflexión para el marxismo y el movimiento obrero internacional”.
Refiriéndose al surgimiento de esta obra, Thi Chien recuerda que el mismo se produjo en un momento en que el capitalismo había alcanzado su apogeo, dominando Europa y comenzando a expandir su influencia hacia África y Asia mediante violentas conquistas.
En aquel entonces, el Manifiesto Comunista no solo fue una contundente crítica al capitalismo, sino también el primer programa revolucionario del proletariado mundial, una guía para que éste y las naciones oprimidas se alzaran y lucharan por romper las cadenas de la opresión y la injusticia en la sociedad capitalista, apuntó.
La investigadora se refiere también a los inmensos desafíos en el camino hacia la realización de los ideales socialistas desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad, pues el curso de la historia “no ha sido sencillo ni fluido, sino más bien tortuoso, y en ocasiones, las revoluciones se enfrentaron a obstáculos aparentemente insuperables”.
En otra de sus partes, el artículo aborda el inmenso valor, tanto teórico como práctico, del Manifiesto y destaca que a la luz del mismo el movimiento comunista y obrero internacional alcanzó importantes éxitos en los últimos casi 180 años, transformando el socialismo de teoría y doctrina en una vibrante realidad.
Al referirse a la experiencia de Vietnam, subraya que, en sus más de 96 años al frente de la revolución vietnamita, el Partido ha aplicado con firmeza y desarrollado creativamente los principios fundamentales del marxismo-leninismo en general y del Manifiesto Comunista, en particular.
En cada momento histórico de la revolución, agrega, el Partido mantuvo su determinación política, defendió con firmeza el objetivo de la independencia nacional vinculado al socialismo, y enfrentó con determinación todas las manifestaciones de dogmatismo, oportunismo y revisionismo, manteniéndose absolutamente fiel al ideal y los principios del Manifiesto.
lam/mpm













