Se trata de una lámina delgada creada por un equipo del Instituto de Ciencia de Materiales y de la Universidad de Sevilla que protege y mejora la durabilidad de las celdas solares de perovskita, incluso en condiciones climáticas adversas.
A la par permite a nanogeneradores producir más de 100 voltios a partir del impacto de una sola gota de agua, suficiente para alimentar pequeños dispositivos portátiles.
Los expertos detallan que las celdas solares de perovskita de haluro son dispositivos fotovoltaicos compuestos por materiales sintéticos con estructura cristalina y excelentes propiedades de absorción de luz solar.
A pesar de que la tecnología de silicio es la más utilizada, la de perovskita posee un gran potencial para revolucionar la energía fotovoltaica debido a su alta eficiencia y bajo coste, sin embargo, su degradación o inestabilidad en condiciones medioambientales es uno de sus máximos inconvenientes.
Frente a las limitaciones de las baterías convencionales y la pérdida de eficiencia de los paneles solares en días nublados, este avance tecnológico tiene como objetivo proponer una solución innovadora basada en la simbiosis sol-lluvia.
Su finalidad es dotar de autonomía energética a los dispositivos electrónicos portátiles e inalámbricos, lo que permite su funcionamiento continuo tanto en condiciones soleadas como lluviosas.
Los autores destacan que el dispositivo desarrollado supone una importante innovación para toda la industria relacionada con el Internet de las Cosas, como sensores ambientales (humedad, lluvia, contaminación), sensores estructurales (puentes, edificios), estaciones meteorológicas o en la agricultura de precisión.
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