“Vamos a tener la visita del Rey de España acá, para tener un diálogo bilateral con él y con toda su comitiva”, afirmó Aramayo en entrevista concedida al canal estatal Bolivia TV.
La autoridad no precisó cuándo ocurrirá ese acontecimiento, pero expresó que se concretará después de la agenda internacional que cumplirá el presidente, Rodrigo Paz, en Estados Unidos y en Chile.
El Gobierno boliviano contextualiza la visita de Felipe VI como parte de una estrategia orientada a restablecer la confianza internacional, fortalecer el bilateralismo y recuperar espacios en organismos multilaterales.
Agregó Aramayo que Bolivia dejó atrás una etapa marcada por lo que denominó el aislamiento y el incumplimiento de acuerdos, y que ahora apuesta por una política exterior activa e integradora.
Explicó que el objetivo es dar materialidad a esta nueva línea diplomática con participación en foros internacionales, nuevas invitaciones y acuerdos concretos.
Aramayo comentó que después de la visita a Bolivia iniciada este jueves y que concluirá el sábado del presidente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados, el presidente Paz anunciará “excelentes noticias” para las regiones.
El próximo 7 de marzo, el dignatario estará presente en una cumbre de la derecha continental en Estados Unidos convocada por el presidente Donald Trump, para contrarrestar la presencia china en la región.
Después, asistirá al acto de toma de posesión del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, según se anunció.
También se encuentra en fase de ajuste un encuentro bilateral con el presidente Luiz Inázio Lula da Silva, lo cual se espera que refuerce la intención de articular una red de relaciones estratégicas en Sudamérica, según ha reiterado el mandatario Paz.
Destaca la Cancillería que Bolivia recibió una convocatoria anticipada para participar en el Foro Económico Mundial en Davos 2027, señal que el Ejecutivo interpreta como un reconocimiento al nuevo rumbo diplomático.
Subrayó Aramayo que el horizonte hacia 2027 no se limita a la estabilidad económica, pues el Gobierno apunta a la reactivación, la transformación social y la inserción del país en los debates tecnológicos globales.
Insistió la autoridad en la necesidad de incorporar en la agenda nacional temas como computación cuántica, inteligencia artificial generativa, superinteligencia y biología sintética, avances que, según su opinión, pueden ubicar al país en un escenario internacional que avanza con rapidez en innovación.
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