La investigación presentada a la prensa refiere que entre los implicados se encuentran tres adolescentes, mientras se conoció que todo el proceso fue consumado en la ciudad moscovita de Kolomna, desde donde los detenidos fabricaron un artefacto explosivo para tratar de colocarlo bajo el automóvil del directivo, todo bajo órdenes de los servicios especiales ucranianos.
Asimismo, el ente detalló que agentes del Servicio Federal de Seguridad para Moscú y la provincia homónima detuvieron a dos personas en el momento en el que instalaban la bomba, lo cual permitió frustrar el ataque.
A cambio de la acción terrorista, los ejecutores recibirían una recompensa de, al menos, un millón de rublos, casi 13 mil dólares, especificó el Comité.
“Todos los implicados están acusados de preparar un atentado terrorista, así como de fabricación ilegal de explosivos y de artefactos explosivos. La investigación ha recopilado pruebas suficientes, por lo que la causa penal, con la acusación formalizada, se ha remitido al tribunal para su examen del fondo”, añadió el órgano pericial.
Por otra parte, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglas en ruso) informó este jueves que frustró en la ciudad rusa de San Petersburgo un atentado contra otro alto mando militar, organizado también por los servicios secretos de Ucrania.
En ese contexto, el organismo precisó que los detenidos colocaron una bomba bajo el automóvil del oficial, la cual fue detectada y desactivada a tiempo.
De acuerdo con la investigación, los sospechosos establecieron contacto con un representante de los servicios especiales ucranianos a través del mensajero Telegram y manifestaron su disposición a cometer el atentado.
Por instrucciones de su coordinador recogieron un artefacto explosivo improvisado de un escondite, realizaron labores de reconocimiento en el lugar de residencia del militar y colocaron el dispositivo bajo su vehículo.
El FSB añadió que los detenidos ya confesaron su participación en el plan, mientras se decide la apertura de una causa penal.
A inicios de la presente semana, el presidente ruso, Vladimir Putin, declaró que Kiev no logró derrotar a Rusia en el campo de batalla y por eso optó por el terror.
«Al no lograr infligir una derrota estratégica a Rusia en el campo de batalla, el enemigo recurre al terror individual y masivo. Esto incluye bombardeos de ciudades, sabotajes de infraestructuras e intentos de asesinato de funcionarios gubernamentales y militares», insistió el mandatario.
Al respecto, el líder ruso afirmó que, el año pasado, el número de delitos relacionados con el terrorismo aumentó y la mayoría de ellos son, sin duda, obra de las agencias de inteligencia ucranianas.
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