Según contaron algunos de los presentes a Prensa Latina, los agresores portaban banderas de Estados Unidos e Israel y lanzaron piedras y gases lacrimógenos contra el sitio, donde se encontraban incluso menores de edad.
Como resultado hubo personas golpeadas y heridas, así como ventanas rotas y otros daños en el inmueble.
En redes sociales circulan videos donde se ve a un grupo bajarse de un vehículo blanco y arremeter contra el Centro, mientras insultaban a quienes estaban dentro.

La Policía llegó al sitio poco después.
El Partido Comunista Ecuatoriano (PCE) condenó el ataque contra lo que consideraron un espacio para el diálogo entre pueblos y la convivencia pacífica.
“Rechazamos enérgicamente la utilización de simbolismo fascista y sionista en este ataque. Estos emblemas no solo representan ideologías de odio y exclusión, sino que también evidencian con crudeza el preocupante avance de la ultraderecha en nuestro país y en la región”, aseveró el PCE.
Este hecho en Quito coincide con la escalada militar registrada este 28 de febrero en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de la nación islámica.

Un comunicado de la cancillería ecuatoriana expresó “preocupación” ante la escalada bélica y condena la actitud de Irán, pero no mencionan el bombardeo que sufrió el país persa.
“Qué comunicado tan torpe, servil, sesgado y contrario a la Constitución y al derecho! Nada dice de la criminal agresión perpetrada por Estados Unidos e Israel, estados terroristas que atacan países soberanos y amenazan la paz mundial. ¡Triste e indigno papel de Ecuador y la Cancillería”, comentó Fernando Yepez, que fue viceministro de Relaciones Exteriores.
lam/avr













