En un comunicado, enfatizó que Cuba ejercerá su derecho a participar en el certamen, en consonancia con los esfuerzos que respaldaron la preparación, la entrega de los jugadores y el colectivo en general, y el compromiso asumido con los organizadores.
Al mismo tiempo, la Federación Cubana de Béisbol y Softbol reiteró el carácter discriminatorio, politizado y ajeno a las esencias del deporte de la decisión de negar el visado a ocho integrantes de la delegación nacional.
En este punto, reafirmó su presencia en un evento del que es parte desde su edición fundacional en 2006, y que pese a otras dificultades igualmente asociadas a disposiciones de Estados Unidos, prevaleció la voluntad de competir y hacerlo con dignidad.
Precisó que cada uno de los integrantes de la delegación excluidos arbitrariamente debió cumplir funciones establecidas por los organizadores para todos los países convocados, redistribuidas ahora entre los pocos oficiales de que dispone, incluidos miembros del colectivo técnico, que coloca al equipo en evidente desventaja operacional y competitiva.
Cuba partió de Nicaragua hacia Arizona para cerrar la preparación con dos choques ante Reales de Kansas City (3 de marzo) y Rojos de Cincinati (4 de marzo).
Subcampeones en la histórica versión de 2006, el elenco de la mayor de las Antillas integra el apartado A con acción en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico.
Los dirigidos por el técnico Germán Mesa debutarán contra Panamá el 6 de marzo, el 8 jugarán frente a Colombia, en la fecha siguiente rivalizarán ante Puerto Rico y cerrarán la fase de grupos con Canadá el día 11.
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