El ministerio de Ambiente permitió a la empresa Viridien (CGG Services) a comenzar con las tareas de búsqueda costas afuera y ya está un buque especializado en la zona.
La compañía es una de las cuatro que recibió la autorización ambiental meses atrás, pero el comienzo de las tareas estaba sujeto al aval del Plan de Gestión Ambiental.
Al otorgar las autorizaciones, el ministerio de Ambiente estableció que debería haber una distancia mínima de 100 kilómetros entre los buques sísmicos que se encuentren prospectando en simultáneo en áreas aledañas.
Sin embargo, Viridien pidió flexibilizar la medida, algo que quedó condicionado a los resultados del monitoreo al modelo acústico que se realice.
Los cuidados implican llevar a bordo de los buques biólogos marinos que verifiquen que no haya mamíferos (tortugas u otras especies) dentro de la distancia de seguridad del buque. Si se detecta la presencia de alguna de estas especies la actividad se detiene.
La autorización ambiental otorgada también establece que “no se podrán activar las fuentes de sonido ante la presencia de cetáceos, tortugas y lobos y leones marinos en un radio de mil metros, entre otras disposiciones también relativas a la pesca comercial.
La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay y la Cámara de Armadores Pesqueros del Uruguay expresaron «profunda alarma y preocupación» por la presencia de un buque de prospección sísmica en aguas territoriales «en la zona de pesca nacional».
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