«Exigimos reencauzar la situación de inmediato hacia una solución político-diplomática. Rusia, como siempre, está dispuesta a contribuir a la búsqueda de soluciones pacíficas basadas en el derecho internacional, el respeto mutuo y el equilibrio de intereses en el Medio Oriente», precisó el Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante euroasiático.
La magnitud y la naturaleza de los preparativos militares, políticos y propagandísticos que precedieron a esta temeraria acción, incluido el despliegue de una gran fuerza militar estadounidense en la región, no dejan lugar a dudas de que se trató de un acto de agresión armada planificado y no provocado contra un Estado miembro soberano e independiente de la ONU, destacó el organismo en su comunicado.
Asimismo, la cartera de Exteriores rusa condenó que los ataques se lleven a cabo de nuevo bajo el pretexto de un nuevo proceso de negociación, aparentemente diseñado para garantizar la normalización a largo plazo de la situación en torno a la República Islámica, y a pesar de las señales transmitidas a la parte rusa de que los israelíes no tienen interés en una confrontación militar con los iraníes.
“La comunidad internacional, incluidos los líderes de Naciones Unidas y el Organismo Internacional de Energía Atómica, debe proporcionar de inmediato una evaluación objetiva e inflexible de estas acciones irresponsables destinadas a socavar la paz, la estabilidad y la seguridad de la región”, enfatizó el Ministerio.
En ese contexto, la Cancillería de Moscú denunció que Washington y Tel Aviv se embarcaron una vez más en una peligrosa aventura que acerca rápidamente a la región a una catástrofe humanitaria, económica y, muy posiblemente, radiológica.
De particular preocupación es la naturaleza serial de los ataques desestabilizadores llevados a cabo por la Administración estadounidense en los últimos meses contra los pilares jurídicos internacionales del orden mundial, incluida la no interferencia en los asuntos internos, la renuncia a la amenaza o al uso de la fuerza y la resolución pacífica de las disputas internacionales, acotó.
En la mañana de este sábado, varios medios de comunicación iraníes reportaron múltiples explosiones en Teherán y otras ciudades del país persa.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Israel informó de «un ataque preventivo contra Irán con el objetivo de eliminar amenazas» para la seguridad israelí.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció poco después el lanzamiento de una operación militar a gran escala contra el territorio iraní con el supuesto de «defender al pueblo estadounidense de las amenazas inmediatas» por parte Irán que, según él, trató de reconstruir su programa nuclear.
Asimismo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, manifestó que la operación militar conjunta de Tel Aviv y Washington busca «eliminar la amenaza existencial» por parte de Teherán.
El ataque coordinado a la nación persa comenzó al día siguiente de que equipos negociadores de Teherán y la Casa Blanca se reunieran en Suiza para otra ronda de consultas indirectas con la mediación de Omán en un intento de determinar el alcance del programa nuclear iraní.
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