El presidente Cyril Ramaphosa y su Gobierno manifestaron profunda preocupación por los acontecimientos, que “representan una grave amenaza para la paz y la seguridad regionales e internacionales, con profundas consecuencias humanitarias, diplomáticas y económicas”.
Sudáfrica instó a todas las partes a ejercer la máxima moderación y a actuar de conformidad con el derecho internacional, el derecho internacional humanitario y los principios de la Carta de Naciones Unidas, que establece la legítima defensa únicamente cuando un Estado ha sido objeto de una invasión armada.
“La legítima defensa anticipada no está permitida por el derecho internacional y no puede basarse en suposiciones ni anticipaciones”, reafirmó el comunicado en alusión a las declaraciones de Israel y Estados Unidos sobre sus ataques de este sábado contra Irán, a pesar de que no menciona el nombre de los países.
“La experiencia ha demostrado reiteradamente que no puede haber una solución militar a problemas fundamentalmente políticos que puedan y deban resolverse por la vía diplomática”, sostuvo la nota.
Añadió que la confrontación militar nunca generó una paz sostenible ni logró resolver los agravios legítimos que subyacen en los conflictos conflicto. “La paz y la estabilidad a largo plazo solo pueden lograrse mediante un diálogo inclusivo y un compromiso genuino con la justicia y la coexistencia”, subrayó.
Sudáfrica reiteró el llamado a intensificar los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones y crear un espacio para negociaciones significativas y continuas, y exhortó a la comunidad internacional, incluidas las instituciones multilaterales y los socios regionales, a redoblar los esfuerzos para promover la mediación y la resolución pacífica.
“Como nación que ha superado el conflicto mediante el diálogo y la reconciliación, Sudáfrica se mantiene firme en su convicción de que la paz no sólo es posible, sino imperativa para el futuro compartido de Oriente Medio y el mundo”, concluyó el mensaje.
Tras semanas de amenazas, Estados Unidos e Israel iniciaron este sábado una extensa ola de bombardeos contra Irán, donde atacaron numerosas instalaciones civiles y militares, al tiempo que intentaron asesinar a figuras de alto rango.
La agresión comenzó pasada las 08:00, hora local, e incluyó un masivo ataque contra objetivos ubicados en Teherán, Isfahán, Kermanshah, Qom, Karaj, Bushehr, Chabahar y Bandar Abbas.
Irán, por su parte, respondió con el lanzamiento de al menos 125 misiles en las primeras oleadas contra Israel, de los cuales 35 ingresaron al espacio aéreo de este país levantino, así como realizó ataques a instalaciones militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Qatar, Iraq, Bahréin y Kuwait.
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