Según las autoridades judiciales, el bombardeo fue perpetrado durante la agresión estadounidense-israelí contra territorio iraní, lo que provocó una de las jornadas más sangrientas registradas en la nación persa en las últimas horas.
En un hecho adicional, un funcionario provincial confirmó la muerte de 20 jugadoras de voleibol tras un ataque contra un pabellón deportivo en la ciudad de Lamerd, ubicada en la provincia de Fars.
Por su parte, la Media Luna Roja Iraní informó que, hasta el momento, el saldo total de la ofensiva asciende a 201 muertos y 747 heridos en todo el país.
La escalada se produjo tras los ataques lanzados la víspera por Estados Unidos e Israel, en los cuales murió el Líder Supremo de la Revolución Islámica, el ayatolá Alí Jamenei.
Ante estos acontecimientos, la República Islámica aseguró que responderá con “toda la fuerza y determinación” al asesinato del dirigente, mientras las autoridades activan mecanismos para garantizar la estabilidad institucional en la etapa posterior al magnicidio.
El asesor del Líder Supremo, Mohammad Mokhbar, indicó que la transición será supervisada por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, y un miembro del Consejo de Guardianes.
mem/fm













