“los poderosos ataques de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán contra el debilitado ejército enemigo han entrado en una nueva fase, y la tierra y el mar serán, más que nunca, un cementerio para los agresores terroristas”, afirmó el CGRI en su séptimo comunicado sobre la denominada Operación Promesa Verdadera IV.
Esta operación forma parte de la respuesta de la República Islámica de Irán a la agresión lanzada por Estados Unidos e Israel desde la mañana de este sábado.
El CGRI también publicó imágenes de la destrucción de un dron militar estadounidense MQ-9 Reaper por los sistemas de defensa aérea iraníes.
El ejército iraní había anunciado el lanzamiento de nuevos ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes, en medio de reportes sobre explosiones registradas en varios puntos de la capital, Teherán.
En un comunicado, las fuerzas armadas informaron que la aviación iraní bombardeó bases estadounidenses ubicadas en el Golfo y en la región del Kurdistán, en el norte de Iraq, como parte de una operación desarrollada en varias fases.
De forma paralela, medios locales reportaron ataques contra distintos sectores de Teherán, donde se observaron columnas de humo al este y al norte de la ciudad. Hasta el momento, las autoridades no ofrecieron detalles oficiales sobre el origen de las explosiones.
La nueva escalada ocurre después de que, desde la mañana de este sábado, Israel y Estados Unidos iniciaran una agresión militar contra territorio iraní que, según fuentes oficiales, dejó 201 muertos, entre ellos el líder supremo Alí Jamenei y varios altos cargos de seguridad.
Las autoridades iraníes sostienen que la agresión israelí y estadounidense se produce pese a avances en negociaciones indirectas entre Teherán y Washington, proceso mediado por Omán y confirmado por funcionarios de ambas partes.
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