El colectivo alertó en un pronunciamiento que la escalada militar empuja al planeta “al borde del abismo” y condenó lo que calificó como una agresión imperialista contra el pueblo iraní.
CPAZ denunció el asesinato del líder supremo de la Revolución Islámica, el ayatolá Alí Jamenei, al que describió como “guía y referente para su pueblo”, así como la muerte de familiares cercanos, hechos que calificó como un acto terrorista premeditado.
El pronunciamiento incluyó una expresión de solidaridad con el pueblo iraní y su revolución, así como un llamado urgente a la comunidad internacional, a los movimientos sociales y a las organizaciones defensoras de la paz y de los derechos humanos a pronunciarse y movilizarse.
La condena se produjo en el contexto de la escalada militar registrada el 28 de febrero en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de la nación islámica.
Ese mismo día, el Centro Cultural Ecuatoriano Iraní, en Quito, fue atacado mientras un grupo de personas realizaba rezos por el Ramadán, una fecha sagrada para la comunidad musulmana.
Según testigos con los cuales conversó Prensa Latina, los agresores portaban banderas de Estados Unidos e Israel, lanzaron piedras y gases lacrimógenos y causaron daños físicos a algunos asistentes, así como al inmueble.
De manera oficial la cancillería ecuatoriana expresó “preocupación” ante la escalada bélica y en un comunicado condenó la actitud de Irán, sin mencionar el bombardeo que sufrió el país persa.
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