En un pronunciamiento oficial, el Ejecutivo Sandinista expresó que, ante los trágicos sucesos que se desencadenan en Irán y en toda la región, “en primer lugar, condena todas las formas de guerra y clama a Dios Omnipotente y Señor Nuestro, para que uniéndonos en oración y súplica logremos el milagro de la paz”.
El texto subrayó que Nicaragua ha sufrido diversas modalidades de agresión y guerra a lo largo de su historia, por lo cual hizo un llamado a la continuidad del diálogo con negociaciones bien intencionadas y eficientes que pongan fin a la catástrofe.
Según el comunicado, la escalada del conflicto representa “tanta y más desgracia para una comunidad humana que vive, porque vivimos, de asombro en asombro, ante el aumento del dolor, la desdicha, el infortunio y la fatalidad”.
El Gobierno nicaragüense transmitió además sus condolencias al Gobierno iraní por “el martirio de su pueblo y del Ayatolah”, y reiteró su invocación a la paz.
“Como hermanos, en este plano de vida, somos solidarios con las familias que sufren en todas partes del mundo”, concluyó el mensaje firmado con los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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