El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) consideró la agresión como una ofensiva contra toda la región y “un asalto contra su seguridad, estabilidad y soberanía”. Por su parte, su brazo armado, las Brigadas Ezzedine Al-Qassam, expresaron su plena solidaridad con Irán y su pueblo frente a la agresión “motivada principalmente por su apoyo a Palestina y su resistencia”.
Este es un ataque contra toda la nación islámica y una violación de su soberanía y dignidad, advirtió.
En similar sentido se pronunció la Yihad Islámica al estimar que la incursión a gran escala representa una amenaza a Oriente Medio y a sus pueblos.
El objetivo es redibujar los mapas de la región en favor de Israel y liquidar la causa palestina, subrayó.
La formación islamista aseguró que la campaña bélica no se dirige solo contra Irán, sino contra todos los países y pueblos musulmanes “con el fin de imponer la hegemonía de los criminales de guerra”.
El portavoz militar de su brazo armado, Abu Hamza, reafirmó en un comunicado paralelo su plena solidaridad con esa nación, sus dirigentes, su pueblo y su Ejército.
“Este ataque es un crimen en toda regla, según la ley de la selva, liderado por los criminales de guerra (Donal) Trump y (Benjamin) Netanyahu”, denunció el vocero de las Brigadas Al-Quds.
El Movimiento Muyahidín Palestino también condenó “la cobarde agresión israelí-estadounidense”, que calificó de imperialista.
Irán está pagando el precio por sus firmes posiciones de apoyo a la lucha palestina y su desafío a la hegemonía y la arrogancia estadounidenses en la región, señaló.
También el Partido Popular rechazó el ataque que tiene “como objetivo poner a Irán de rodillas, imponer la hegemonía estadounidense-israelí en la región y saquear sus recursos”.
La agrupación criticó el enfoque de ‘la paz mediante la fuerza’, defendido por Trump, así como la lógica de aniquilación en los asuntos internacionales.
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