En un comunicado, el mandatario sostuvo que la muerte de Jamenei representa una agresión directa contra la nación islámica y aseguró que Teherán hará responsables a los autores intelectuales y materiales del hecho.
“La República Islámica de Irán considera su deber y su derecho legítimo vengarse de los autores y líderes de este crimen”, subrayó Pezeshkian en el texto.
Desde la mañana del sábado, Israel y Estados Unidos desarrollan una ofensiva militar contra territorio iraní que, según fuentes oficiales, dejó más de 200 muertos, entre ellos el propio Jamenei y varios altos cargos militares y de seguridad.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra objetivos en Israel y contra bases estadounidenses situadas en países del Golfo, acciones que, de acuerdo con reportes preliminares, ocasionaron víctimas y daños a infraestructuras civiles.
Las autoridades iraníes denunciaron que la ofensiva se produjo pese a los avances en negociaciones indirectas entre Teherán y Washington, proceso mediado por Omán, y consideraron que la escalada actual socava cualquier posibilidad de diálogo en el corto plazo.
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