La nota, publicada por la Cancillería en sus redes sociales, refiere que la RDC, en tanto miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, insiste en la necesidad de evitar las acciones que puedan empeorar la situación humanitaria y de seguridad, e instó a todas las partes a actuar con la máxima moderación.
Reafirmó, además, su compromiso con el estricto respeto del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, y exhortó a dar prioridad a los mecanismos diplomáticos y multilaterales para la distensión y una solución duradera del conflicto.
La RDC igualmente manifestó su disposición a apoyar cualquier iniciativa constructiva en el Consejo de Seguridad destinada a restablecer la estabilidad y prevenir una escalada del conflicto.
El comunicado consideró que la situación actual podría tener graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales, así como para la población civil, e instó a los ciudadanos congoleños a abstenerse de viajar a la región de Oriente Medio, así como a los nacionales residentes en países afectados a ponerse en contacto con las misiones diplomáticas.
La víspera, Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva militar contra territorio iraní que, de acuerdo con autoridades locales, causó más de 200 muertes, incluida la del líder supremo Alí Jamenei y varios funcionarios de seguridad.
En respuesta, Teherán lanzó misiles y drones contra Israel y ejecutó ataques contra 27 bases estadounidenses ubicadas en distintos países de la región. Algunos de estos impactos ocasionaron víctimas y daños a infraestructuras civiles, incluidos puertos y edificios residenciales, según reportes oficiales.
Irán enfrenta esta escalada pese a avances previos en negociaciones con Estados Unidos, proceso en el que actuó como mediador Omán. Las autoridades iraníes señalaron que esta sería la segunda ocasión en que Israel frustra un proceso negociador, tras lo ocurrido en junio de 2025.
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