La caminata hacia la cima de la colina, a 199 metros sobre el nivel del mar, encabezada por el embajador de la mayor de las Antillas en el istmo, Orestes Pérez, concluyó con un mitin en el que miembros de la Coordinadora Nacional de Solidaridad con Cuba y de la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá (Amcrp) reafirmaron el deber de defender a la Revolución triunfante en 1959.
A nombre de los colectivos fraternos, la joven abogada Lilian Ruiz evocó la historia, al recordar que en ese sitio se izó por primera vez la insignia nacional un 1 de octubre de 1979, cuando entraban en vigor los Tratados Torrijos-Carter, que permitieron la devolución a sus verdaderos dueños de la Zona del Canal y otros territorios, y ahora es emblema de la autodeterminación.

Desde este lugar cargado de historia, dijo, levantamos nuestra voz solidaria con Cuba en defensa de la soberanía, la justicia y el respeto de los pueblos.
Al apuntar que este año conmemorarán el centenario del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, la letrada indicó que Cuba ha sido un país solidario con todo el mundo, y citó como ejemplo que durante la pandemia de la Covid-19, un 24 de diciembre de 2020, galenos cubanos llegaron a Panamá, dejando atrás a sus familiares y exponiendo sus vidas para salvar la de los panameños.
Ruiz también rechazó las más recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, cuando adelantara la posibilidad de una “toma amistosa de Cuba” y rememoró que Panamá conoce bien esas intenciones cuando sufrió la invasión militar en diciembre de 1989.
Tengamos en Panamá un solo territorio y una sola bandera, sentenció, como también le corresponde a Cuba, para lo que exigió la devolución del territorio ilegalmente ocupado en la provincia de Guantánamo donde está enclavada una base militar.
A su turno, en representación de la Amcrp, Rachel Rubio, señaló que a quienes conocen de cerca el calor del hogar y el abrazo de la familia, les duele profundamente las dificultades que enfrenta su pais natal, fabricadas desde afuera, con la maldad de quienes no pueden vencer a sus moradores ni con las armas ni con la razón ; y optan por la inanición.

Para Rubio este apoyo de la solidaridad es combustible de la esperanza en aras de una vida digna, aspecto a lo que otros amigos de Cuba hicieron alusión al mencionar iniciativas dirigidas a paliar la compleja situación energética que enfrenta la nación antillana.
Como parte de otras actividades previstas este año también trascendió que los próximo días 27 y 28 de marzo, tendrá lugar en la oriental provincia de Colón el XXVI Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba.
En un mensaje al respecto, el coordinador del capítulo territorial, anfitrión de la cita, Cornelio Góndola, reafirmó la irrestricta defensa a la autodeterminación del hermano pueblo cubano.
Góndola subrayó, además, que el colectivo no cesará en el apoyo para que se levante el cruel bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a La Habana, desde hace más de seis décadas.
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