Durante su participación en un acto de Iftar (ruptura del ayuno del Ramadán) organizado por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) en esta capital, el mandatario subrayó que Ankara no desea presenciar nuevos conflictos en el actual contexto.
No queremos ver enfrentamientos ni guerras en nuestra región durante el mes sagrado del Ramadán, y esta es nuestra postura ante los ataques ilegales contra Irán, expresó.
Erdogan aseguró que Türkiye comparte el dolor del pueblo iraní y manifestó su profunda tristeza por el sufrimiento de civiles y niños inocentes afectados por el conflicto.
El jefe de Estado enfatizó que su país defiende la paz y aboga por el fin del derramamiento de sangre, el cese de las lágrimas y el restablecimiento de una calma duradera en la zona.
Intensificaremos nuestros contactos a todos los niveles hasta que se establezca un alto el fuego y se restablezca la calma en nuestra región, afirmó.
Asimismo, reiteró que la prioridad de Ankara es “lograr un alto el fuego y abrir la puerta al diálogo”.
El presidente turco advirtió sobre las graves consecuencias para la seguridad regional y mundial si no se adoptan medidas para contener la confrontación, y sostuvo que Türkiye, apoyada en su capacidad militar, su economía, su política exterior y la cohesión interna, superará con éxito los desafíos derivados de la actual coyuntura.
mem/fm













