El elemento central de esta tradición son las muñecas hina ningyo, que representan a la familia imperial y su corte, explicó la sede diplomática en esta capital.
En sus orígenes, estas figuras se utilizaban en rituales para alejar los malos espíritus, mientras que en la actualidad decoran los hogares japoneses acompañadas de flores de melocotón, símbolo de longevidad y buena fortuna.
El hinamatsuri constituye un recordatorio de la importancia de las niñas y de la protección y bendición que se les desea, señaló en sus redes sociales.
La festividad, también conocida como Festival de las Niñas, se ha convertido en un atractivo cultural para quienes visitan Japón a inicios de marzo, al ofrecer una ventana a las tradiciones y sensibilidad artística del país.
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