El ministro de Asuntos Exteriores magiar, Peter Szijjarto, afirmó que las autoridades ucranianas desataron una «cacería humana» para enviar personas al frente de batalla, lo que habría causado la muerte de al menos dos húngaros étnicos en las últimas semanas.
Recibimos informes de dos nuevas víctimas húngaras en el curso de la movilización forzada, declaró Szijjarto en una entrevista con el canal de televisión M1.
El canciller detalló que uno de los fallecidos era un hombre que murió por complicaciones de una enfermedad tras ser reclutado, mientras que el segundo, con antecedentes de trastornos psiquiátricos, se encuentra desaparecido en combate después de ser enviado al frente.
Analistas locales consideran que este incidente podría tensar aún más las relaciones entre ambos países vecinos, marcadas por discrepancias en torno a los derechos de la minoría magiar en Ucrania.
La postura de Budapest se alinea con declaraciones previas del primer ministro Viktor Orbán, quien ha condenado en reiteradas ocasiones estas prácticas y afirmó que no permitirá que los húngaros sean utilizados como «carne de cañón» en el conflicto.
Hasta el momento, las autoridades ucranianas no han emitido una respuesta oficial sobre las acusaciones formuladas por el gobierno húngaro en relación con estos presuntos incidentes.
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