En conferencia de prensa, el embajador de Teherán en Brasilia, Abdollah Nekounam Ghadirli, puntualizó que su país ha enfrentado guerras, sanciones y presiones; y la actual coyuntura, aunque dolorosa, no quebrará la estructura política ni la cohesión social construidas desde 1979 con la Revolución en marcha.
Después de preguntas de Prensa Latina, el diplomático expuso que todas las personas que gustan del expansionismo y el unilateralismo son enemigas del mundo entero, en clara alusión a los responsables de las últimas agresiones contra el territorio persa.
También comentó que las figuras grandiosas de la humanidad, con criterios precisos sobre diversos temas, como el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro (1926-2016), necesitan ser estudiadas a profundidad.
Hace más de tres lustros, Fidel Castro alertó que un ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán podría llevar a una guerra nuclear con consecuencias nefastas para la especie humana.
Vivimos en una comunidad internacional, y cualquier país que quiera colocar sus visiones por encima de las de otro no será bienvenido, recalcó Nekounam.
Por otra parte, comentó a los reporteros presentes en la sede de la Embajada de Irán que los bombardeos del pasado 28 de febrero significaron una agresión directa a la soberanía de su nación y responsabilizó a Washington y a Tel Aviv de escalar un conflicto que amenaza la estabilidad del Medio Oriente y más allá.
A su criterio, el legado político y espiritual del “martirizado” Jamenei trasciende a la persona y se expresa en instituciones consolidadas y en una ciudadanía que, aseguró, no cederá ante la intimidación.
Nuestra historia reciente es la prueba de que la presión externa no doblega la voluntad de independencia, subrayó, y precisó que conforme a la Constitución iraní, se activaron los mecanismos previstos para garantizar la continuidad del liderazgo.
Detalló que cuando el líder supremo muere o queda imposibilitado de ejercer sus funciones, se conforma un consejo interino integrado por el presidente de la República, el jefe del Poder Judicial y un clérigo designado por el Consejo Guardián.
Para la última responsabilidad fue escogido el ayatolá Ali Reza Arafim, quien estará en dicha estructura (vigente hasta la selección de la máxima autoridad referida) junto al mandatario Masoud Pezeshkian y Gholam Hossein Mohseni Ejei.
Como establece la ley, la Asamblea de Expertos, de 88 clérigos elegidos por voto popular para un mandato de ocho años, es la responsable de escoger al nuevo líder supremo mediante votación secreta y mayoría absoluta.
Según el embajador, el pueblo iraní confía en sus instituciones y la República Islámica no depende de decisiones improvisadas.
Además, Nekounam agradeció las expresiones de solidaridad recibidas desde América Latina y destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre Irán y Brasil en defensa del multilateralismo.
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