La iniciativa, prevista para honrar a quienes perdieron la vida durante la operación, recuerda a los 32 combatientes cubanos y más de 70 venezolanos caídos durante los bombardeos del 3 de enero último.
El Comité llamó a participar en la ceremonia religiosa como un acto de solidaridad y recuerdo por las víctimas civiles y militares, y a mantener vivo el compromiso con la soberanía y la paz en América Latina.
En un contexto en el que la paz en América Latina y el Caribe, Irán, y en otros países se ha visto vulnerada, este acto religioso constituye un fuerte compromiso moral con la vida, la dignidad humana y la soberanía de los pueblos.
La eucaristía, que tendrá lugar a las 17:00, hora local, en la Iglesia Las Mercedes, en la Ciudad Colonial, se presenta como una ocasión para honrar la memoria de las víctimas del ataque militar, en una operación que generó condenas internacionales por violar la soberanía nacional, señaló el Comité de Solidaridad en un comunicado. Manifestó que la actividad busca también elevar una voz firme por la paz, el respeto al derecho internacional y la libertad del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y la diputada Cilia Flores, secuestrados por las fuerzas estadounidenses.
Además, reafirmará la solidaridad con los pueblos de Cuba y Venezuela frente a lo que consideran una injerencia en los asuntos internos de esas naciones.
Los organizadores subrayan que la presencia de la comunidad en la misa debe ser un mensaje claro en favor de la justicia, la autodeterminación y la fraternidad entre las naciones hermanas.
Recuerdan que unirse en oración es también comprometerse con la esperanza activa de un futuro de respeto, soberanía y convivencia pacífica.
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