Según dijo a Prensa Latina el director de FAE, Roberto King, esta edición apuesta por la reflexión, la identidad y la innovación artística, proponiendo un diálogo entre teatro, danza y circo que conecta culturas y emociones a través de propuestas contemporáneas de alto nivel.
En teatros y espacios escénicos se presentará, de España: Malditas plumas, inspirada en el género de la revista española y su picaresca, una obra que juega con la transformación, la interacción con el público y la difusa frontera entre ficción y realidad
La representación de Colombia es encabezada por Negro, un viaje a la memoria del pasado, presente y futuro de un país marcado por el racismo, la homofobia y la estigmatización.
La programación se amplía con Los trazos de la memoria (Costa Rica/Panamá), escrita y dirigida por el director tico-guatemalteco Jorge Hugo Carrillo, una obra que transita del duelo a la esperanza y convierte el teatro en un espacio de diálogo íntimo y social sobre la migración, el tiempo y la ausencia.
Desde Estados Unidos, The Other Witch (La otra bruja), propone una experiencia multimedia que integra danza contemporánea, video, música y texto, alrededor de la figura mítica de la bruja en distintas culturas.
Argentina presenta uno de los montajes de mayor éxito de los últimos años en buena parte del mundo, El brote, de la Compañía Criolla, dirigida por Emiliano Dionisi, donde un actor enajenado comienza a confundir el teatro con la realidad.
Por su parte, de Cuba llega Fávez, pieza que visibiliza la historia de Enriqueta Fávez, quien debió vestirse de hombre para lograr estudiar medicina en tiempos en que las mujeres no podían hacerlo.
Mientras el anfitrión Panamá mostrará Historia de un punto y una línea, de la compañía de danza Wa-ta, de Omaris Mariñas, una metáfora visual basada en la obra de Kandinski, sobre el encuentro, la diferencia y la construcción de vínculos; así como No soy Sissi, de Jaime Newball, que entre el mito de Sísifo y la historia personal plantea la posibilidad de soltar las cargas impuestas como un acto de reafirmación.
También del istmo el público podrá disfrutar de La Condesa, de Abdiel Tapia, una propuesta que promueve la tolerancia y el respeto, especialmente hacia quienes han sido marginados por su diversidad.
FAE 2026 incluirá funciones en salas y espacios al aire libre, propuestas para toda la familia y presentaciones especiales en escuelas primarias del Estado, acercando las artes escénicas a nuevos públicos desde edades tempranas.
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