En un comunicado, la cartera explicó que el valor del crudo ecuatoriano se rige por el indicador West Texas Intermediate (WTI), por lo que cuando este sube, también aumenta el precio que recibe la estatal Petroecuador.
No obstante, aclaró que los crudos Oriente y Napo, extraídos del suelo ecuatoriano, se venden con descuento por sus características técnicas.
Según el Gobierno, en la actual coyuntura internacional, marcada por tensiones en Medio Oriente que impulsaron el referencial por encima de los 76 dólares, el país podrá mejorar sus ingresos por exportaciones.
El Ministerio señaló que la campaña de perforación 2026 apunta a un pico de producción superior a 380 mil barriles diarios de petróleo desde mayo, lo cual sumado a la producción privada, superaría los 477 mil barriles por día.
También se prevé aumentar en dos millones de barriles la oferta exportable durante marzo y abril, aseveró el Ejecutivo.
Datos del Banco Central del Ecuador muestran que el país cerró el 2025 con una producción promedio de 441 mil barriles diarios, un 7,16 por ciento menos que el año anterior y la cifra más baja en 21 años.
El nivel actual está lejos de los 557 mil barriles por jornada alcanzados en 2014.
Especialistas atribuyen el retroceso a falta de inversión en exploración y explotación, roturas en los oleoductos tras la erosión del río Coca, obsolescencia de la infraestructura y el cierre progresivo del bloque 43-ITT por decisión popular, aunque eso no se ha concretado totalmente.
Además, gran parte de los combustibles que consume el país son importados.
Según cifras compartidas por Radio Pichincha, en 2025, Ecuador gastó seis mil 500 millones de dólares en derivados frente a cinco mil millones obtenidos por exportaciones de crudo, lo que limita el impacto fiscal positivo de un eventual repunte de precios.
El exministro de Energía Fernando Santos Alvite, citado por ese medio de comunicación, consideró que “el conflicto en el Golfo Pérsico en lugar de ayudarnos nos perjudicará, pues si bien subirán los precios del petróleo más lo harán los derivados, y tendremos que gastar más en importar gasolina y diésel que lo que obtendremos por la venta de crudo”.
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