El aumento en unos centavos del costo en las estaciones de gasolina y la estabilidad del servicio son las garantías reiteradas este miércoles por los ministros de Energía y de Economía, Maud Bregeon, y Roland Lescure, respectivamente, en un contexto marcado por la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias de Teherán.
Según Bregeon, el impacto en suelo galo del conflicto debe representar un aumento limitado en el precio del combustible, aunque acotó que la evolución dependerá de la situación internacional.
La guerra ya desató un incremento en el costo del petróleo, mientras los expertos vaticinan un peor panorama por el ataque de Irán a vecinos del Golfo Pérsico que son potencias en el ámbito de los hidrocarburos, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, donde Estados Unidos tiene bases militares e intereses económicos.
Teherán afirmó que su objetivo no son los países de la región y sí la presencia estadounidense en los mismos y ordenó el cese de la navegación por el Estrecho de Ormuz, paso por el que transitan a diario unos 20 millones de barriles de petróleo, la quinta parte de la producción mundial.
Bregeon llamó en la cadena BFM TV a la prudencia e insistió en que no hay riesgo de ruptura en Francia, nación en la que se registra un alza de entre cinco y 10 centavos en el costo del diésel y la gasolina súper desde el comienzo el sábado de la agresión contra el país persa.
Por su parte, el ministro de Economía anunció la activación de controles en las estaciones de servicio para vigilar que el aumento “sea razonable”.
No permitiremos que se suba el precio más allá del incremento justificado por el alza del petróleo, dijo Lescure a Franceinfo.
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