En una serie de comunicados, la organización informó que lanzó un misil contra la base Dado, sede del Comando Norte del ejército israelí, ubicada al noreste de Safed, en el norte de Israel. En otra nota, señaló que sus combatientes atacaron con un misil guiado la base de control de drones Geva, situada al este de la misma ciudad.
Asimismo, indicó que ejecutó un ataque con drones contra la sede de las Industrias Aeroespaciales de Israel (IAI), localizada en el centro del territorio ocupado.
Horas antes, el movimiento anunció también un ataque con misil contra una concentración de fuerzas del ejército israelí en la ciudad de Metula.
Hezbolá afirmó que estas operaciones se realizan “en respuesta a la criminal agresión israelí contra decenas de ciudades y pueblos libaneses, incluidos los suburbios del sur de Beirut”.
La madrugada del lunes último, la organización lanzó misiles y drones contra una base militar en el norte de Israel, acción que describió como represalia por los continuos ataques israelíes contra Líbano y por el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Posteriormente, el ejército israelí anunció el inicio de una “operación ofensiva” contra Hezbolá, mientras aviones de combate bombardearon los suburbios del sur de Beirut y zonas del sur del Líbano.
Según diversas fuentes, Israel mantiene estrictas restricciones a la difusión de información relacionada con víctimas provocadas por los impactos o la interceptación de misiles iraníes y de Hezbolá, y prohíbe la publicación de imágenes sobre estos hechos.
Desde el inicio de su ofensiva contra Líbano en octubre de 2023, la cual escaló a una guerra de gran magnitud en septiembre de 2024, las operaciones israelíes provocaron más de cuatro mil muertos y alrededor de 17 mil heridos en el país.
mem/fm













