Debemos prestar especial atención a nuestras instalaciones energéticas críticas, porque el presidente Zelenski anunció que no permitirá la entrada de energía rusa en Europa, declaró Orbán en un mensaje audiovisual transmitido por el canal M1.
El mandatario justificó la medida al recordar que «los ucranianos volaron el gasoducto Nord Stream», por lo que «todos los objetos energéticos que utilicen energéticos rusos podrían convertirse en blanco de acciones de sabotaje ucranianas».
Según el parte presentado ante el Consejo de Defensa del país, unidades del ejército ya se encuentran desplegadas en 75 puntos estratégicos del territorio nacional para garantizar la seguridad del suministro.
Analistas políticos consideran que estas declaraciones reflejan el creciente nivel de tensión bilateral entre Budapest y Kiev, agudizado por el diferendo en torno al tránsito de petróleo por el oleoducto Druzhba.
Mientras, especialistas en seguridad señalan que Hungría asume un escenario de amenaza concreta tras los precedentes de ataques a infraestructuras energéticas regionales ocurridos en el último año.
El jefe de gobierno explicó que la decisión busca prevenir cualquier interrupción en el suministro que pueda afectar a la población y a la economía nacional en el actual contexto de crisis energética europea.
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