Analistas citados por Ámbito Financiero proyectan una inflación de febrero cercana al tres por ciento, como promedio –algunos lo dan por encima-, similar a los niveles de enero. Las alzas en alimentos y en las tarifas de los servicios públicos compensaron la histórica caída del 3,5 por ciento en el tipo de cambio.
La tasa inflacionaria mensual se disparó a niveles por encima del cuatro por ciento, aseguró la consultora LCG acorde con la medición en alimentos de la última semana de febrero. También indicó que bebidas y carnes, que representan el 45 por ciento de la canasta básica familiar, aumentaron por encima de cinco puntos en promedio mensual.
Para la consultora Equilibria, en febrero de 2026 la inflación se ubicó en el mismo nivel que en enero, cuando subió a 2,9 por ciento; y si el gobierno nacional midiera con justeza el peso de las crecientes tarifas de electricidad, gas, agua, telefonía, transporte, y clínicas prepagadas, entonces la tasa inflacionaria real sería más alta.
Tales vaticinios echan por tierra el verso político del presidente Javier Milei y su equipo económico de que van camino a la inflación cero.
Al mismo tiempo, la caída de los salarios que pierden ante la inflación empeora la crisis de los hogares argentinos. La consultora C-P reveló un deterioro del 1,3 por ciento en los sueldos reales del sector privado durante enero, según lo acordado en las negociaciones de los convenios de trabajo, tendencia a la baja que se registra cada mes.
A eso se añade que la jubilación mínima ya perdió cinco por ciento en siete meses, en medio de la crisis de empleo.
La acelerada inflación vuelve a golpear a los ingresos de los argentinos, mientras la destrucción de empleos formales no cesa y crecen los despidos, señala Ámbito Financiero.
El mercado del trabajo comenzó el 2026 con preocupantes señales que despiertan dudas sobre la sostenibilidad del modelo de crecimiento que impulsa el Gobierno. El salario real volvió a caer en enero y la jubilación mínima profundizó su deterioro, en un contexto en el cual los sectores «ganadores» no compensan la pérdida de empleos en los «perdedores», advierte el periódico de informaciones y análisis económicos.
A manera de ilustración, el Centro de Economía Política de Argentina asevera que desde diciembre de 2023 la gestión del presidente Milei ha implementado una política deliberada de ajuste y desmantelamiento del sector público nacional, con un impacto masivo tanto en la dotación de personal como en las capacidades operativas del Estado.
Su informe precisa que se perdieron 64 mil 649 puestos de trabajo solo en el sector estatal, lo que representa una caída del 18,8 por ciento en la planta de personal del Sector Público Nacional. Es decir, a razón de 78,55 despidos por día.
En general se calcula que en estos dos años y un mes de ejecutivo libertario, 250 mil argentinos perdieron sus trabajos.
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